

La amiga que ya estuvo y te dice qué no te podés perder
Vos me contás qué estás planeando, o a dónde ya tenés los vuelos. Yo te digo, según tus intereses y la época, qué priorizaría visitar, en qué orden, qué saltearía, y por qué.
Te doy las opiniones que nadie más te va a dar. Y te lo mando en un PDF pensado para tu viaje.

Vos me contás qué estás planeando, o a dónde ya tenés los vuelos. Yo te digo, según tus intereses y la época, qué priorizaría visitar, en qué orden, qué saltearía, y por qué.
Te doy las opiniones que nadie más te va a dar. Y te lo mando en un PDF pensado para tu viaje.

Italia en tres semanas: el orden que tiene sentido

Buenos Aires y Patagonia: qué hacer con los días

Playa en México: cuál es la tuya

Patagonia sin perder un día

Vuelvo a un lugar que ya conozco


Italia en tres semanas: el orden que tiene sentido

Buenos Aires y Patagonia: qué hacer con los días

Playa en México: cuál es la tuya

Patagonia sin perder un día

Vuelvo a un lugar que ya conozco
Italia, Argentina, Patagonia, México, Centro Europa. Cada viaje que diseño viene de haberlo caminado primero.



Cuando cambios de último minuto alteraron mi plan por Europa, Sole propuso una ruta nueva: Verona, Cinque Terre y Roma. Remé en kayak entre acantilados, tomé calls con vistas al mar y seguí el Renacimiento en cada esquina romana, con un asombro que no frenaba. Lo que empezó como desvío fue mi capítulo favorito del viaje.
Sole nos recomendó lugares que sola no habríamos encontrado, como un rincón cerca del Glaciar Martial y restaurante al otro lado de la ciudad, siempre con vistas al Canal de Beagle. Pesca local, atardeceres largos, cero multitudes. Cada comida se sintió intencional, incluso con poco tiempo.
Nuestra luna de miel empezó en Puerto Natales y cruzó los Andes hasta El Calafate. El Chaltén fue increíble: la verdadera capital del trekking. Todas las recomendaciones fueron perfectas para que recordemos el viaje toda la vida.



Cuando cambios de último minuto alteraron mi plan por Europa, Sole propuso una ruta nueva: Verona, Cinque Terre y Roma. Remé en kayak entre acantilados, tomé calls con vistas al mar y seguí el Renacimiento en cada esquina romana, con un asombro que no frenaba. Lo que empezó como desvío fue mi capítulo favorito del viaje.
Sole nos recomendó lugares que sola no habríamos encontrado, como un rincón cerca del Glaciar Martial y restaurante al otro lado de la ciudad, siempre con vistas al Canal de Beagle. Pesca local, atardeceres largos, cero multitudes. Cada comida se sintió intencional, incluso con poco tiempo.
Nuestra luna de miel empezó en Puerto Natales y cruzó los Andes hasta El Calafate. El Chaltén fue increíble: la verdadera capital del trekking. Todas las recomendaciones fueron perfectas para que recordemos el viaje toda la vida.









